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1791-
De las referencias ofrecidas existentes en los legajos Inventos
y Proyectos, en el Museo Naval de Madrid y Archivo Alvaro
de Bazán de Ciudad Real se ha obtenido un interesante
informe sobre el invento de una máquina para bucear
ofrecida por los franceses Burlet Zerez y Regis Ferrer.
En orden de 21 de Febrero de 1971, el ministro de Marina Valdés
previene al Marqués de Casatilly en Cartagena, sobre
la oferta de dicha máquina y la resolución del
rey en este sentido, que dice así:
Don Pedro Amable Burlet y don Francisco Regis Ferrer,
franceses, ofrecen su invento útil para la Marina.
Han inventado una máquina con la cual, según
exponen, pueden una o muchas personas vivir en cualquier profundidad
del agua, ver, andar, trabajar, hablar con los que estén
fuera del agua, hacer cualquier obra de mano y aún
usar luz en caso necesario.
Puede renovarse el aire dentro de esta máquina para
que estén sanos y en libertad de operar los hombres
que entren.
Con ella se facilita sacar cualquier carga de buque, y aun
los cascos de éstos si no se hallaren en deplorable
estado. Será también útil para las obras
que se hacen bajo el agua, de muelles, puentes y diques y
otras semejantes. Para la pesca y operaciones propias de los
buzos, dicen será completo el logro, pues cuatro hombres
con esta máquina pueden en un día recorrer todos
los cables y cabos de un navío con toda facilidad.
Asegurados los proponentes de la realidad de su hallazgo,
ofrecen hacer a su costa las experiencias, sea en el mar o
en un estanque, y si mereciese su invención, como no
lo dudan, la atención del Gobierno, ofrecen también
enseñar los mecanismos, crear operarios y hacer dos
máquinas para cada puerto de la Península, costeándolas
la Real Hacienda..
Desean saber la determinación de V.M. para no detenerse
inútilmente, pues su ánimo es, en caso de no
adoptarse su proyecto en los términos explicados, pasar
con él a otro Reino.
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