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1912-
Como una modificación de los equipos acorazados o de
simplificación de los mismos, ya que numerosas veces
se usaron éstos solamente como bases de observación,
nacieron las llamadas cámaras de observación
submarina.
Estas cámaras, a través de las operaciones de
buceo a gran profundidad, demostraron que pueden sustituir
con gran ventaja a los equipos blindados y articulados, resultando
mucho más seguras y económicas, además
de ofrecer una mayor comodidad para el operador.
Como precursora de estas cámaras, se puede citar la
construida por R.H.
Davis18 en 1912, de forma cilíndrica, chapa de acero
y lo suficientemente grande como para permitir al buzo permanecer
en su interior de pie o sentado.
También solían ir equipadas con tanque de flotabilidad
y lastre largable, mirillas de observación, iluminación
eléctrica, comunicación telefónica y
un cable de suspensión.
La atmósfera respiratoria puede ser a base de aire
enviado desde la superficie por medio de dos mangueras (una
para entrar y otra para salida), o por un sistema de oxígeno
puro con regenerador de atmósfera en circuito cerrado.
En general, las cámaras de observación submarina,
denominadas también el ojo del sumario, eran además
un poderoso auxiliar del equipo de buzo con traje flexible
o autónomo de las operaciones de salvamento a gran
profundidad.
En este sentido, se utilizaban sin tener que exponer a sus
ocupantes a mayor presión que la atmosférica,
para reconocimiento y localización de un naufragio,
evaluación de los daños y estudio de las posibilidades
de salvamento, evitando largas inmersiones con su tediosa
y fría etapa de descompresión, además
de ahorrar una considerable cantidad de tiempo.
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