|

Aunque se indica que el primer circuito cerrado fue construido
en 1835 por la firma alemana Wherle Chemnitz, realmente el
primer equipo útil fue construido por Henri Fleus en
1876. Se trataba de un aparato de buceo autónomo, compacto,
simple y fácilmente portable, que empleaba oxígeno
puro como medio respiratorio.
Era de circuito cerrado con saco respiratorio, botella de
oxígeno cargada a treinta atmósferas de presión
y un cartucho que contenía el elemento purificador,
absorbente del anhídrido carbónico.
En 1878 Fleus obtenía una patente de su aparato y un
año más tarde lo perfeccionaba, de modo que
se podía permanecer sumergido en el agua dos o tres
horas a pequeñas profundidades.
En 1880 el autor comprueba la eficacia de su equipo utilizándolo
en los trabajos de construcción del túnel bajo
el río Severn, en Inglaterra, llegando a permanecer
los buzos que él entrenó hora y media bajo las
aguas llevando a cabo trabajos de reparación. Después
de este éxito ya no ofrecía dudas el uso de
este aparato en minas inundadas, túneles y trabajos
bajo el agua a pequeña profundidad. También
se podía utilizar con casco de cobre y traje de buzo,
o con una máscara flexible provista de gafas para proteger
los ojos del agua salada.
|