HISTORIA DEL BUCEO
Medios auxiliares empleados para bucear a lo largo de la historia
 

Muchos han sido los pasos que ha tenido que dar el hombre y muchas las veces que ha arriesgado su vida experimentando artilugios y nuevos equipos, hasta llegar a los modernos y seguros equipos de hoy día. Los primeros buceadores contaban con sus pulmones y se servían de piedras para facilitar el descenso al fondo. Dado que los desplazamientos de los buceadores eran mínimos o nulos, el fin se conseguía perfectamente bajando en sus manos una piedra que abandonaban en el fondo. Esto se ha demostrado con el descubrimiento de pecios a los que faltaba parte de su cargamento y que presentaba el lugar donde habían desaparecido las ánforas rodeado de gruesas piedras abandonadas. Posteriormente se mejoraría este sistema, amarrando una cuerda de forma que sirviese de cabo de descenso y que, a una señal del buceador, sirviese para izarlo rápidamente a superficie. Los buceadores sudaneses, a comienzos del siglo XVI, empleaban este sistema, descendiendo el buceador con los pies por delante y apoyados en la piedra. En el momento en que el buceador tuvo que desplazarse en inmersión, este sistema ya no sirvió, y fue sustituyéndose por unas pesas sujetas a la cintura que, después de diferentes modificaciones, se convirtieron en los actuales cinturones de plomo.
 

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