HISTORIA DEL BUCEO

TEXTO: Toni Rosell
Los últimos buzos clásicos

En la actualidad, la mayoría de las marinas militares y civiles del mundo han sustituido los obsoletos equipos basados en la invención de Siebe. Sólo Rusia, China, Corea y algún país sudamericano siguen utilizando los equipos de buzo clásico. Quizás sean los equipos rusos los que presentan una mayor calidad y acabados dado que los rediseñaron basándose en la patente de Augustus Siebe, aportando novedades como el llamado casco “universal”, modelo “UN”, que era apto para el uso en cualquier traje, fueran de 3 o 12 tornillos de fijación. El mejor y único casco en el mundo hasta entonces era el “BKC 57”, del año 1960, este casco era capaz de cambiar automáticamente el aire respirable por el buzo a partir de los 60 m. Hasta los 60 m. el buzo respiraba aire y a partir de ahí recibía una mezcla de helio que le permitía llegar a trabajar hasta los 120 m.
Todo estos materiales eran diseñados y fabricados en una fábrica estatal de San Petesburgo que trabajaba para el ejército y para empresas particulares, aunque ha dejado de producirlos recientemente.
El cuerpo de buzos de la Marina Rusa tenía varias bases de entrenamiento y barcos con los que acudían donde fuera necesario su trabajo. Desarrollaban tareas de salvamento de buques, reconocimientos, espionaje, etc., en condiciones muy difíciles y peligrosas: buques sumergidos con cargas explosivas, aguas heladas…
Este material sigue siendo oficialmente usado por los que quizás sean los últimos y valientes buzos clásicos.


 
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