MEDICINA
TEXTO Y FOTOS:
Molestias bucofaciales durante la inmersion
Algunas enfermedades y complicaciones derivadas de la mecánica de los implantes ante la presión pueden atacar la sensibilidad de la boca del buceador.
 

En este artículo vamos a abordar cinco complicaciones dentarias y mandibulares susceptibles de dificultarnos las inmersiones, e indicaremos las medidas más recomendables para evitarlas o superarlas.

Sensibilidad es el nombre que recibe, en el ámbito de la odontología la sensación de dolor que experimentamos cuando tomamos algo frío o dulce. Cuando referimos a nuestro dentista que se nos calan los dientes, éste entiende que sufrimos una recesión gingival que expone la raíz del diente, cuya parte externa, el cemento, es altamente poroso y delgado, de tal forma que el nervio queda muy desprotegído y más cerca de la superficie, produciéndonos dolor, por supuesto también durante la inmersión. La sensibilidad puede tener distintas causas. La edad es una de ellas ya que las recesiones se incrementan con los años. Determinados factores, como el bruxismo o chirriar de dientes, provocan la erosión de las piezas dentarias lo que aumenta la sensibilidad de las mismas, y existe una enfermedad periodontal denominada piorrea que provoca un aumento excesivo de sensibilidad y requiere la visita de un especialista. Éste, pondrá a nuestra disposición barnices desensibilizantes u otros medios de bloquear los dolorosos efectos de estas patologías.

Sensibilidad es el nombre que recibe, en el ámbito de la odontología la sensación de dolor que experimentamos cuando tomamos algo frío o dulce. Cuando referimos a nuestro dentista que se nos calan los dientes, éste entiende que sufrimos una recesión gingival que expone la raíz del diente, cuya parte externa, el cemento, es altamente poroso y delgado, de tal forma que el nervio queda muy desprotegído y más cerca de la superficie, produciéndonos dolor, por supuesto también durante la inmersión. La sensibilidad puede tener distintas causas. La edad es una de ellas ya que las recesiones se incrementan con los años. Determinados factores, como el bruxismo o chirriar de dientes, provocan la erosión de las piezas dentarias lo que aumenta la sensibilidad de las mismas, y existe una enfermedad periodontal denominada piorrea que provoca un aumento excesivo de sensibilidad y requiere la visita de un especialista. Éste, pondrá a nuestra disposición barnices desensibilizantes u otros medios de bloquear los dolorosos efectos de estas patologías.
Las piezas dentales provisionales pueden presentar graves complicaciones durante el buceo. Se implantan destinadas a durar un periodo de tiempo mínimo para ser después retiradas con facilidad, rapidez y bajo coste. Son habituales en endodoncias que requieren varias sesiones y, debido a la porosidad y permeabilidad de los materiales que se utilizan, pueden retener burbujas de aire que aumentarán de tamaño durante la ascensión a superficie. Se recomienda no practicar el buceo mientras no son sustituidas por las piezas definitivas.
Además de las complicaciones derivadas de los implantes provisionales, las endodoncias pueden provocar, por el aumento de presión que experimentamos al descender en profundidad, migraciones de microorganismos a regiones de alto riesgo dentro de un mismo diente.
Los especialistas aconsejan no practicar el buceo y someterse a un tratamiento con antibióticos.
Las prótesis son aditamentos artificiales destinados a suplir las ausencias dentales. Las fijas no presentan complicación, siempre y cuando no existan filtraciones gaseosas en el cemento de anclaje. Con las removibles, el principal riesgo es el de desplazarlas, e incluso tragarlas, durante la inmersión. Para evitarlo conviene desprendernos de ellas o ajustarlas fuertemente. Diseñarnos y construirnos una boquilla de regulador, anatómica y personalizada, puede ser de gran ayuda, además de que evita la erosión de los tejidos blandos perilabiales y el dolor que produce el esfuerzo muscular prolongado que requiere la sujeción de las boquillas habituales.
Un problema común durante la práctica del buceo son las mialgias peribucales. Se trata de procesos dolorosos de la región mandibular consecuencia del esfuerzo de mantener el regulador en la boca durante la inmersión. La mejor solución está en las boquillas anatómicas personalizadas. Otro tipo de mialgias se producen durante la práctica de este deporte por la contínua hiperextensión del cuello y la inversión de los brazos en una postura nada anatómica. Es conveniente realizar pausas de reposo postural durante la excursión submarina y procurar un fortalecimiento previo de los grupos musculares implicados, fundamentalmente los del tórax posterior, cervicales y craneales.
Por último y para asegurarnos inmersiones seguras y cómodas, antes de bucear conviene que visitemos a un especialista en el caso de ausencias recientes de piezas dentales, grandes reconstrucciones y lascas o fracturas del esmalte.
No debemos olvidar que las revisiones periódicas evitan futuras complicaciones y aseguran las mejores condiciones bucales que nos permitan disfrutar plenamente de nuestras inmersiones.

 


 
Copyright (c) 2001 BUCEO XXI - S.G.I. Asociados - Todos los derechos reservados