REPORTAJE
 


Plantación de corales en Colombia


 

Playa Gairaca, Magdalena. A bordo de una lancha de la Unidad de Parques Naturales Nacionales y armados con sus caretas, snorkel y un completo equipo de buceo, un grupo de biólogos ha puesto en marcha el proyecto de siembra y restauración de corales en el Parque Tayrona, ubicado en la Región Caribe de Colombia.

 

 

Para estos hombres y mujeres el procedimiento representa más que llevar especies naturales al mar, es una especie de inyección de vida. El plan piloto que se llevó a cabo entre las deslumbrantes playas de Gairaca y Chengue, tiene como objetivo establecer el mejor procedimiento para recuperar el ecosistema coralino que ha sido impactado por fenómenos como el cambio climático.
El proceso se inició muy temprano con el traslado en lancha hasta Chengue. Allí se sumergieron y recogieron varios de los corales que posteriormente serian cortados y sembrados, unos 270. “Hicimos una observación por toda la zona, de donde tomamos muestras de dos especies, el Acropora Cervicornis y Acropora Palmata”, afirmó César García, coordinador del programa de recuperación de ecosistemas acuáticos de Parques Nacionales.

Guardería de corales
Tras la recolección de los corales el grupo se devolvió a Gairaca. Luego procedieron a cortarlos en pequeños fragmentos de un centímetro para después instalarlos en unas estructuras fabricadas en plástico, las cuales son llevadas a la ‘guardería’ o zona donde se inicia el crecimiento, a unos diez metros de profundidad.
Es un trabajo que se realiza en equipo, de manera sincronizada, mientras unidos pegan los pedazos de coral, otros bajan a la profundidad del mar y los siembran. Según la bióloga y docente de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, Valeria Pizarro, esta es la segunda ‘guardería’ fija que se coloca en esta playa.
En otro sector del parque conocido como Playa Cristal ya se habían ubicado espacios colgantes, una técnica que ha sido practicada en países como Jamaica y Belice.

Tres fases
La siembra de los corales es un proceso que lleva por lo menos tres fases esenciales. La primera se realiza de manera muy rápida y cuidadosa, debido a que los corales pueden sufrir de estrés al ser sacados del agua y pueden llegar a morir si no se protegen de la fuerte temperatura y la luz del sol. Después de la primera etapa, los corales son monitoreados constantemente para verificar su temperatura y crecimiento. La idea es que las condiciones físicas y ambientales necesarias para que las especies se desarrollen de manera natural. De acuerdo con Roberto Castaño, del Centro de Buceo Calipso, las estructuras se vienen probando desde enero para garantizar su efectividad. “Es un proyecto que se realiza más que todo con amor a la naturaleza, para el ecosistema marino”, agregó. Tras la ubicación de los pequeños corales deberán transcurrir cerca de seis meses, tiempo en el que se espera que los fragmentos adquieran hasta 25 centímetros, para luego ser llevados al arrecife desde donde empezarán a invadir de vida todo a su alrededor.

Con la comunidad
Según los promotores de la iniciativa de restauración de corales, el Parque Nacional Natural Tayrona no solo es un lugar que se caracteriza por la majestuosidad de sus playas, es también uno de los centros de biodiversidad más grande del planeta, por lo que este tipo de programas son fundamentales. Precisamente, dentro del proyecto de siembra de corales que así como se está llevando a cabo aquí, ha sido puesto en práctica en las Islas del Rosario, se busca la participación de la comunidad vecina a las playas de Gairaca y Chengue. Mientras se lleva a cabo el monitoreo, se hará un proceso de concienciación con los habitantes de estas playas, principalmente con los pescadores, para que no pesquen con arpones ni dinamita, pues estas actividades son perjudiciales para la vida de los arrecifes de coral.sí. Estuvieron a punto de desaparecer por la caza indiscriminada.

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